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Revista www.teatroenlinea.150m.com No.15(Jun-2011)

 

EL PENSAMIENTO PEDAGÓGICO DE PAULO FREIRE
(THE PEDAGOGIC THINKING OF PAULO FREIRE)

 

José Sánchez Carreño

Universidad de Oriente (Venezuela)

Escuela de Educación

 

Recib. 06-12-10; Aprob. 30-01-11

 

RESUMEN

 

El pensamiento freireano se ha caracterizado por una permanente reflexión para intentar una acción-praxis que conduzca al hombre a la apertura de posibilidades de concientización.  Esto explica porque su producción intelectual siempre se orientó a problematizar la naturaleza política de la pedagogía, enfatizando en la necesidad de que los hombres se apropien de la educación como situación histórica y, por tanto, sean capaces de transformarla. Su pensamiento no solamente se comprometió en asumir una presencia crítica y consciente en la problemática de la planificación y la didáctica, sino también con las mujeres y hombres, con Dios, con la familia, con el mundo cultural y con el ámbito natural-ecológico. Por ello Freire acota que en la teoría dialógica de la acción, los sujetos se encuentran para la transformación del mundo, en colaboración.  En resumen, la pedagogía de Freire fue concebida como aporte para la transformación en las cuales se debate –en nuestro caso- el hombre latinoamericano.

 

SUMMARY

 

The freirean thought has been characterized by a permanent reflection to try an action –praxis- that leads man to the opening of awareness possibilities. This explains why his intellectual production always was oriented to problematize the political nature of pedagogy, emphasizing the necessity that men take control of the education as an historical situation and, therefore, are able to transform it. Its thought was not only committed in assuming a critical and conscious presence in the problems of the planning and the didactics, but also with women and men, God, family, the cultural world and with the natural-ecological scope. For that reason Freire says that in the dialógical theory of action, the aims of the subjects is the transformation of the world, in a collaborative way. In summary, the Freire pedagogy was conceived as a contribution for transformation, in which the debate is –in our case- the Latin American man.

 

INTRODUCCIÓN

Voy a comenzar mi intervención señalando que el pensamiento de Paulo Freire se construyó no solamente en función de las necesidades culturales, sino también sobre todo, de un compromiso con la liberación de la inmensa masa de marginados y de toda la sociedad latinoamericana.

En este sentido es importante mencionar tres elementos que fundamentan su pensamiento pedagógico: Liberación, dialogicidad y concientización.

Freire comprendió a cabalidad el estado por el que atraviesa América Latina:  De allí que su pedagogía busca su coherencia en el intento de constituirse desde y con los oprimidos, y por  sobre todo, con la mentalidad puesta en la  situación latinoamericana y en función de su problemática más aguda.  De allí que planteó construir una sociedad nueva en donde sea posible vivir como hermanos, pero entregar la vida por esa causa no se logra sin una real convicción de su viabilidad y sin una voluntad férrea de lucha contra la gran cantidad de obstáculos que acechan en el camino.  Si algo caracterizó su pensamiento, es una fe inquebrantable en las posibilidades de superar la actual sociedad, a través de un proceso de concientización, en donde los oprimidos como protagonistas se liberen junto a sus opresores.

Pero para que ocurra esa transformación, es necesario que el oprimido adquiera conciencia crítica de la situación de opresión. De acuerdo a Freire, sólo los oprimidos pueden iniciar la praxis liberadora, ya que los opresores no aceptan una liberación que les niegue su razón de existir.

Esta praxis debe basarse no en la violencia opresora ni en la autoviolencia oprimida, sino en el amor. Al respecto, el autor analizado señala que en la respuesta de los oprimidos a la violencia de los opresores es donde vamos a encontrar el  gesto de amor, fermento de la nueva sociedad. La razón es que los oprimidos al luchar por ser, al retirarles el poder de oprimir y de aplastar, le restauran la humanidad que habían perdido en el uso de la opresión.

Esta lucha por la recuperación de la humanidad carecerá de valor y no producirá los efectos deseados si los oprimidos se convierten en “opresores de sus opresores”, en lugar de convertirse en restauradores de la humanidad de ambos.

Nassif, al analizar al Freire, acota que éste veía en el oprimido una “conciencia dual” que lo vuelve temeroso de la libertad y puede hacerlo concebir su liberación no como un “ser más”, sino como un “tener más”. En la conciencia del oprimido vive pues, la del opresor.  Por eso es necesario superar la contradicción “opresores-oprimidos”, que es en última instancia la liberación de todos. Esta liberación ha de realizarse desde el poder, y los trabajos educativos con los oprimidos en el proceso de su organización.  A través de la primera, los oprimidos van descubriendo el mundo de la opresión y se van comprometiendo en la praxis, con su transformación.  La segunda se logra cuando esta pedagogía deje de ser del oprimido y pase a ser de los hombres en permanente proceso de liberación.

DIALOGICIDAD

En la concepción freineana, la educación fundada en el diálogo ocupa un papel central en el proceso de concientización – liberación. Sólo que ese diálogo trasciende lo pedagógico para insertarse en la praxis política.  Un diálogo expresado mediante un profundo amor por el mundo y por los hombres, con humildad y con fe.  Así se transforma en una especie de instrumento para la concientización que a la vez fundamenta la lucha  liberadora.

Esa dialogicidad debe ser expresada a través de una Educación problematizadora, la cual parte del carácter histórico de los hombres, como seres inconclusos, en permanente proceso de formación; allí está la raíz de la educación misma.

Esta educación supera la contradicción educador-educandos, ya que de acuerdo a Freire “Nadie educa a nadie, como nadie se educa solo: los hombres se educan en comunicación mediatizado por el mundo”.

De allí que todo educador crítico está consciente que nada puede hacer por la formación de los demás, si estos no participan activamente en la búsqueda del saber, la experiencia y la conciencia.  La educación es entonces, una relación de los hombres entre sí, de los hombres con su medio, de transformación mutua de los hombres y su ambiente.

En resumen, esa educación problematizadora a través del diálogo en futurista, cargada de esperanza.  Esperanza en el hombre capaz de recrear el mundo.

CONCIENTIZACIÓN

Ahora bien, uno de los campos donde la pedagogía de Freire ha cobrado más vigor es la educación como concientización, la cual se plantea como la elevación de la conciencia ingenua a la conciencia crítica. Para este autor, la primera se refiere a la limitación que tiene el hombre de su esfera de comprensión,  la impermeabilidad a los desafíos provenientes desde fuera de la  órbita vegetativa, representando de hecho casi en no-compromiso del hombre con la existencia. Cuando el ser humano amplía su capacidad de problematización y de respuestas exteriores, aumenta su capacidad para el diálogo tanto con los  otros hombres, como con su mundo.  Allí, deja de ser objeto para convertirse progresivamente en sujeto comprometidos con su existencia y con lo de los demás, su conciencia por tanto se hace permeable.

La concientización implica pues, para Freire que uno trascienda la esfera espontáneamente de la aprehensión de la realidad para llegar a una esfera crítica en donde la realidad sé de cómo un objeto cognoscible y en la cual, el hombre asume una posición epistemológica.

Este planteamiento de acuerdo a Péser Luna, conduce a rescatar la idea de la conciencia como “proceso de apertura” que implica un estado de independencia mental, que intenta una búsqueda para asimilar el objeto en el contexto de sus propios elementos esenciales.  Esto significa que la concientización es un proceso de acción liberadora en el cual el hombre, a través de la investigación de la realidad, puede encontrar las verdaderas raíces de los procesos de una investigación meramente reproductora a una investigación transformadora.

La concientización en este sentido, no consiste en estar frente a la realidad asumiendo una postura falsamente intelectual.  No puede existir fuera de la praxis, en otras palabras, sin el acto de acción-reflexión, que viene a constituir de manera permanente, el modo de ser o de transformar el mundo que  caracteriza a los hombres.

En este orden de ideas, Giroux, acota que en el escenario académico, la educación desde esa óptica se convierte en una forma de acción que va asociada a los lenguajes de crítica y posibilidad. Representa la necesidad de una entrega apasionada por parte de los educadores para hacer que lo político sea más pedagógico, es decir, para convertir la reflexión y la acción crítica en partes fundamentales de un proyecto social que no sólo se oponga a las formas de opresión sino que, a la vez, desarrolle una fe profunda y duradera en el esfuerzo por humanizar la vida misma.

Cabe considerar, por otra parte, que la educación no debe ni puede convertirse en una agencia de conformismo, ni mantenedora del status quo; si lo hace traiciona al hombre y a su constante proceso de liberación, le niega su derecho de ser hacedor de su futuro.

Dicho de otro modo, la educación será siempre liberadora. Su función será la de concientizar al hombre frente a las diferentes contradicciones: políticas, sociales, económicas y culturales.  De esta manera a decir de Freire, los educadores podrán ser capaces de criticar el sistema actual y de comprometerse en un nuevo proyecto histórico para América Latina, que supere las injusticias del presente.

Es esta perspectiva, el que hacer educativo debe permitir a los educandos sin verdaderos sujetos capaces de propiciar su propia ceberación y la de la sociedad.

En resumen el pensamiento pedagógico de Paulo Freire ha estado contraído básicamente no en consolar a los oprimidos, sino más bien promover formas duraderas de críticas y de lucha contra las fuerzas objetivas opresoras.  Una pedagogía concebida en función de descubrir nuestras realidades y tratar de responder a ellos, una pedagogía capaz de proyectarse de manera universal dentro de las situaciones opresoras y del enfrentamiento cultural en que  viven  nuestros pueblos Latinoamericanos, ya que su línea de acción produce un acercamiento y una relación entre política y cultura por cuantas la acción, política, junto a los reprimidos, en el fondo debe ser una acción cultural para la libertad y, por eso mismo, una acción con ellos, una pedagogía en donde los actores sociales se sientan realizados, motivados e identificados con la posibilidad de un verdadero cambio.  Este es quizás el gran reto que se plantean las sociedades dependientes latinoamericanas.

Concluyo con una afirmación de Freire que recoge gran  parte de su postura; que reflexiono también la Profesora; Sulbey Naranjo en su intervención. El sujeto pensante no puede pensar solo, no puede pensar sin la capacitación de otros  sujetos, en el acto de pensar, sobre el objeto.  No hay un pienso sino un pensamos.  Es él pensamos que establece el pienso, y no al contrario.